La crisis de la pandemia posiblemente tiene un efecto acelerado sobre ciertas tendencias que se venían observando en el retail o venta minorista desde hace poco.

La cuestión es en qué medida las tendencias se asentarán en la sociedad y más concretamente en el retail español.

Además de la tendencia imparable del comercio electrónico, me interesa resaltar la responsabilidad social corporativa (RSC) en las empresas de retail españolas. Entiendo la RSC como aquellas acciones de las empresas que contribuyen a mejorar el entorno y el bienestar de los ciudadanos, al mismo tiempo que ejercen su actividad.

En mi reciente experiencia como Director Retail en Supermoments, puse en marcha varias iniciativas relacionadas con la RSC (la RSC que yo entiendo), que a mi modo de ver deberían ser comunes en el retail.

En líneas generales veo varias líneas de actuación:

  1. No discriminación por razones de edad, sexo u otras razones. Algo que parece obvio y la constitución española en teoría lo ampara en el artículo 35.
    En las empresas que he estado como responsable de selección, los filtros se hacían sin mirar el encabezamiento del CV, que, por otro lado, no debería reflejar la edad, raza…
    Un ejemplo real:
    https://www.supermoments.es/es/trabaja-con-nosotros
  2. Unas facilidades para que los equipos de venta puedan conciliar su vida personal.
    El retail impone unos horarios que demandan una gran flexibilidad a los equipos, pero ello no impide que los horarios estén planificados, sin alteraciones injustificadas de última hora y tratar a las personas con equidad.
    El teletrabajo es más complicado y hasta imposible.
  3. Una colaboración desinteresada con ONGs u otras asociaciones sin ánimo de lucro, que contribuyamos entre todos a crear un entorno mejor.
    Aquí, mi experiencia en Supermoments es agridulce. Mientras los equipos de venta se mostraban implicados con las iniciativas, las ONGS que yo tuve la oportunidad de colaborar, se mostraban en exceso mercantilistas con objetivos a muy corto plazo.
    No pongo en duda sus loables metas y la gran tarea que realizan, pero sencillamente no era posible encontrar vías de colaboración, a pesar de que coincidíamos en valores.
    Siempre hay ejemplos positivos como LA CASA GRANDE en el barrio de Torrefiel en Valencia, donde empezamos a colaborar y gestar proyectos
    https://www.lacasagrande.org/2020/12/22/una-rsc-que-explora/
  4. Sobre el consumo energético también hay maneras: aprovechamiento energía, tiendas y edificios sostenibles (por ejemplo la sede de CERDA GROUP en L´Olleria)
    ¿Sellos de eficiencia energética en las tiendas?
  5. Sobre las condiciones de trabajo en los países de origen. La empresa matriz donde yo pertenecía (Grupo Cerdá) posee certificados de auditoria social, pero la verdad, es que no he visto por parte del consumidor una alta exigencia en este aspecto.
  6. Sobre materiales de producción o materias primas, todavía no es mayoritario en España, aunque vamos evolucionando.
    Tejidos BIO, muebles con procedencia garantizada de maderas FSC…
  7. Integración de colectivos desfavorecidos, con discapacidades.
    Es posible en algunos sectores, me constan buenos ejemplos.
  8. Tratamiento de residuos, desechos
    En Supermoments por ejemplo las bolsas son reciclables y nunca ha habido plástico como envase.
    Otras vías es apoyar el reciclaje de prendas usadas.

Seguro que se quedan muchas acciones en el tintero, espero que valgan los ejemplos.

“Hay algo fundamentalmente incorrecto en tratar a la tierra como si fuese un negocio en liquidación”

Herman Daly (1938).Economista ecológico estadounidense.

LA RSC es perfectamente compatible con el desarrollo económico, no veo otra manera de progresar que en el empuje y presión del consumidor, porque las empresas y otros agentes siempre van por detrás.

Para ampliar información:

Ejemplos destacables: